martes, 29 de noviembre de 2016

Luis Guitarra: Pongo mi vida en tus manos


domingo, 27 de noviembre de 2016

Con el corazón en el domingo: I DE ADVIENTO

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

jueves, 24 de noviembre de 2016

Álvaro Fraile: Todo va bien


martes, 22 de noviembre de 2016

ADVIENTO 2016: ¡ATRÉVETE A SENTIR SU LATIDO!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Encuentro de la Familia Dehoniana

Del 11 al 13 de noviembre se ha celebró en Coimbra (Portugal) el Encuentro de los Coordinadores de la Familia Dehoniana a nivel europeo, con el objetivo de preparar el próximo Encuentro Mundial de Coordinadores de la Familia Dehoniana que tendrá lugar en Roma del 12 al 16 de mayo. El encuentro ha contado con la participación de 18 representantes de distintas realidades que configuran la Familia Dehoniana, procedentes de Polonia, Italia del Sur y del Norte, Finlandia, Portugal y España, además de un par de representantes de Brasil como miembros de la coordinadora general.

La Familia Dehoniana la componen: la Congregación de los Sacerdotes del Corazón de Jesús, los Laicos Dehonianos, distribuidos en distintos grupos (grupos de familias, grupos misioneros, voluntarios, juventud dehoniana, grupos de oración, bienhechores), y algunos institutos de Vida Consagrada Laical, como son la Compañía Misionera (presente en Portugal e Italia) y otros institutos.

“La Familia Dehoniana es una realidad creciente en casi todos los países y, aunque en algunas zonas todavía es incipiente, el Consejo General de la Congregación quiere impulsarla de una forma definitiva. Por esta razón la reunión se desarrolló en Portugal, pues es el país donde mejor se está trabajando en este sentido” ha indicado el p. Francisco Javier Luengo.



domingo, 20 de noviembre de 2016

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

Con este domingo termina el Año de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco, sin duda un tiempo que nos ha recordado muchas cosas, sin ir más lejos, cuales son las Obras de Misericordia corporales y espirituales. En estos meses hemos podido decir: dichosos los que se saben pecadores perdonados. Como dice la oración preparada para la ocasión: “Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero; a la adúltera y a la Magdalena del buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traición, y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido”.

El Evangelio de este domingo nos recuerda como Jesús es Rey: “Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo: Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. Había también por encima de él un letrero: Este es el rey de los judíos”. Es un rey del que se burlan todos los que están alrededor de la cruz, una cruz que era el castigo, que los romanos reservaban para los rebeldes contra el poder establecido.

Pero Jesús, no había hablado contra la ocupación romana, promovía la paz, no era zelota, ni creó un movimiento revolucionario, ¿porqué no matarlo apedreado como hacían los judíos y no en una cruz reservada para los delitos políticos?. Quizás porque había proclamado un Reino y de éste sí que era rey, que no estaba cimentado sobre el poder y el dinero, sino sobre la honestidad, la igualdad de todas las personas, la bondad y la ayuda a todos los que sufren. Es un Reino, que aún choca hoy, con todos los que quieren basar el poder, en la seguridad, el orden, la economía  y el mercado.

Incluso “uno de los malhechores crucificados lo insultaba”. “El otro, increpándolo le decía (…)” y termina pidiendo: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino. En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”. La misericordia se muestra en todo momento y con todos, este es el reinado, su forma de reinar, ya había dicho en otra ocasión a los discípulos: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos” (Mc 10, 42-44). Su reino es el servicio, su corona de espinas, su trono la cruz, su legado el perdón, incluso a los enemigos y a los que le están matando. Difícil seguirlo, hay que tomar su cruz.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Cuento: El leñador honesto

En un verde y silencioso bosque a orillas de un río espumoso y chispeante, vivía un pobre leñador que trabajaba con empeño para mantener a su familia. Todos los días se internaba en el bosque con su fuerte y filosa hacha al hombro. Siempre silbaba felizmente durante la marcha, pues pensaba que mientras tuviera su hacha y su salud podría ganar lo suficiente para comprar todo el pan que necesitara su familia.

Un día estaba cortando un gran roble a orillas del río. Las astillas volaban a cada golpe, y la vibración de hacha resonaba tan claramente en el bosque que se hubiera dicho que había una docena de leñadores trabajando.

Finalmente el leñador decidió descansar un rato. Apoyó el hacha en el árbol y se dispuso a sentarse, pero tropezó con una raíz vieja y nudosa, y el hacha se le resbaló. Rodó cuesta abajo y cayó al río.

El pobre leñador miró la corriente, tratando de ver el fondo, pero estaba muy profundo. El río rodaba alegremente sobre el tesoro perdido.

-¿Qué haré? –exclamó el leñador-. ¡He perdido mi hacha! ¿Ahora cómo alimentaré a mis hijos?
En cuanto dijo estas palabras, surgió del lago una bella dama. Era el hada del río, y subió a la superficie cuando oyó esa triste voz.

-¿Qué te apena? –preguntó amablemente. El leñador le contó su problema, y de inmediato ella se sumergió y al rato reapareció con una hacha de plata.

-¿Es ésta el hacha que perdiste? –preguntó.

En leñador pensó en todas las cosas valiosas que podría comprar a sus hijos con esa plata. Pero el hacha no era suya, así que meneó la cabeza y respondió:

-Mi hacha era solo de acero.

El hada dejó el hacha de plata en la orilla y se sumergió de nuevo. Al rato emergió y mostró al leñador otra hacha.

-¿Ésta será la tuya? –preguntó.

El leñador la miró.

-¡Oh, no! Ésta es de oro. Vale mucho más que la mía.

El hada dejó el hacha de oro en la orilla. Una vez más se hundió y emergió. Esta vez traía el hacha perdida.

-¡Ésa es la mía! –exclamó el leñador-. ¡Ésa es mi vieja hacha, sin duda!

-Es tuya –repuso el hada del río-, y también estas dos. Estos son regalos del río, porque has dicho la verdad.

Y esa noche el leñador regresó a casa con las tres hachas al hombro, silbando felizmente al pensar en todas las cosas buenas que podría comprar para su familia.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Pásame la sal

“Pass The Salt” (Pásame la sal), hace que hoy día, muchas familias se identifiquen con él; el uso indiscriminado de los teléfonos móviles, por el grupo familiar, en especial por los jóvenes, han roto la comunicación e invadido espacios que deben ser respetados.


martes, 15 de noviembre de 2016

Cine: El principito

Todo lo que hacemos a lo largo de nuestro desarrollo y evolución personal debería ir orientado a darle sentido a la vida, pero qué difícil resulta casi siempre.

El principito. Una historia envolvente de una niña que vive en un mundo adulto, en una ciudad donde todo está organizado al milímetro. Su madre, que trabaja incansablemente, quiere preparar a su hija para que “triunfe” en esta sociedad cuadriculada, desagradablemente seria y triste. Claro que no contaba con la influencia del extravagante vecino, un antiguo aviador que envía a la niña hojas de un cuento que está escribiendo. Naturalmente…, “El principito”.

La alta calidad de la animación utiliza texturas diversas para distinguir la película del cuento. Una opción que quizá despiste a los más pequeños pero que capta fácilmente la atención del espectador por la gran variedad de escenas que ofrece: muchas divertidas, otras de acción y algunas de gran emotividad. La música del oscarizado Han Zimmer redondea el conjunto de una cinta que se disfruta de principio a fin.

Vale la pena acercarse a ver esta versión de “El principito”, que sí pasará a la historia del cine y que además contiene elementos educativos de gran interés: el cuidado de la naturaleza, el optimismo, la valentía, la preocupación por los demás, el fomento de la creatividad, la flexibilidad en las relaciones… Y, por supuesto, el amor a la lectura. De modo que la visión del film puede ser también un aliciente para volver a deleitarse releyendo el cuento original, recomendarlo a los más jóvenes, y redescubrir que lo esencial es invisible a los ojos.